RESEÑA HISTÓRICA DEL COLEGIO

Dentro de la Comunidad Educativa de Benposta Nación de Muchachos surge, como un programa más, el Proyecto Educativo del Colegio. Por lo tanto, se inscribe y articula con sus objetivos, políticas y estrategias fundamentales, pero conservando autonomía en su gestión y funcionamiento.

Inicialmente los muchachos de Benposta cursaban sus estudios (Primaria) a través del sistema de Capacitación Popular por radio. En 1981 se inician cursos semi-escolarizados mediante un convenio con el colegio Británico ubicado en la Calle 153 # 98A-45 de Bogotá. En 1986 se inicia la construcción de un colegio benposteño en la sede de Los Laches. En 1987 Benposta adquiere este colegio -su razón social y algún material de construcción en la práctica-, lo pone a funcionar en la sede del barrio Turbay Ayala (Laches, Calle 9 # 21-20 Este) y lo abre a la comunidad circunvecina. Un grupo de profesores del Británico -algunos de los cuales todavía laboran en Benposta- se vinculó al trabajo en Los Laches y el rector Ricardo Lozano. Al comienzo también algunos estudiantes del colegio Británico asistían a las clases en la nueva sede. La secundaria funcionaba en el edificio nuevo y la primaria en dos casas adaptadas para este fin. En 1988 cambia su nombre de “Colegio Británico” a “Colegio Benposta Nación de Muchachos”. En enero de 1989 se elabora un primer Proyecto Pedagógico para el colegio, redactado por Germán Pilonieta -el rector en ese momento-. El documento, titulado Bachillerato social abierto con promoción flexible. Proyecto innovativo,[1] plantea las bases que orientarían el trabajo educativo del colegio hasta hoy. En ese mismo año fue aprobado como innovación educativa por el MEN (Resolución 09765 del 3 de agosto de 1989) para desarrollar “un Bachillerato Académico Abierto, con Promoción Flexible y con énfasis en Desarrollo Comunitario” (artículo 1). En 1993 se inauguró una nueva sede para la Primaria (Semáforo) en la sede de Laches.

El colegio creó también una pequeña subsede en 1988 en el Barrio Juan Pablo II (Ciudad Bolívar) para trabajar en los grados 6º y 7º de la Básica Secundaria, pero se cerró en 1990 por problemas administrativos. Se reabre otra sede en Ciudad Bolívar en el Barrio Tesoro en 1992, denominada en este documento como “Torres”, con licencia para trabajar los grados 6º y 7º de la Básica Secundaria. Dicha subsede aparece también mencionada en la Resolución 09765.[2] Varios estudiantes de la sede Torres continúan sus estudios en la sede Laches.

Nota: En la actualidad 2009 el colegio solo cuenta en Bogotá D.C. con la sede Laches

En estos años de trayectoria, el Proyecto ha tenido -como es obvio y propio de una propuesta innovativa y experimental- varias transformaciones. Surgió inicialmente -en su intención- como un proyecto orientado al cambio social y con un modelo de tipo crítico-situacional.[3] Sin embargo en la parte operativa desde 1989 se adoptó un modelo de tipo autoinstruccional individualizado y centrado en materiales escritos con un diseño lineal y cerrado (basado en los materiales de la experiencia de Ventura Fontan en Medellín, los de Fundaec en Cali -Farzan Arbad- y los del programa de educación continuada de CAFAM en Bogotá -Mª Auxiliadora Consuegra-). En 1991 se inició una reflexión sobre el trabajo por procesos que tuvo cierto impacto en el programa, llegando incluso hasta hoy. Una evaluación realizada ese mismo año por el Departamento de Psicología sobre los estilos cognitivos de los estudiantes evidenció un choque entre su cultura oral y los materiales exclusivamente de carácter escrito (ver informe en el Anexo I). Desde 1993, sin abandonar las propuestas anteriores, se buscó un modelo de cierta orientación constructivista o centrado en lo cognitivo que se concretó en una serie de actividades diseñadas para la Etapa de Formación Inicial (EFI), pero que hasta 1994 fue implementado por fuera de las asignaturas. En 1994 se inició un trabajo con los materiales del Programa de Enriquecimiento Instrumental (PEI) de R. Feuerstein,[4] también como asignatura aparte. Paralelamente se comenzó una reflexión sistemática desde el Equipo de Coordinación ampliado con el fin de evaluar el proceso y reorientarlo. En la práctica, desde 1993, se sigue un modelo casi académico, centrado en las asignaturas y en los contenidos de cada disciplina, pero con innovaciones en el modelo de funcionamiento y en algunas áreas. En algunos casos se siguen utilizando las guías de trabajo elaboradas con el enfoque de material auto-formativo o auto-instructivo.

El proyecto académico tiene un énfasis explícito en la educación comunitaria (Bachillerato con énfasis en “desarrollo comunitario”, es decir, orientado hacia la formación de promotores comunitarios), aspecto que fue descuidado académicamente -no en un sentido formativo amplio- en los últimos años por conflictos entre el enfoque de los docentes del área y de las directivas de la Comunidad Educativa de Benposta. En 1994 se inició un proceso de reorganización del área de Educación comunitaria pasando, a ocupar un lugar privilegiado en el currículo como eje articulador de las demás áreas. Además se precisó el énfasis del promotor comunitario en la promoción cultural.

El colegio ha pasado en algunos momentos por serios problemas al no contar con una planta de personal completa, lo cual se ha superado satisfactoriamente -en especial en la sede Laches- y, aunque existen todavía necesidades en este aspecto, se ha logrado un equipo humano comprometido con el proyecto, lo cual permite profundizar y dar continuidad a las propuestas de innovación. Los cambios permanentes en la planta de personal en épocas anteriores también afectaron la continuidad en el proceso.

Este documento es fruto de esta experiencia de varios años, del trabajo de numerosos profesores ‑la mayoría de los cuales no están hoy vinculados al colegio- y de los debates en el Equipo de Coordinación, en comisiones[5] y asambleas de profesores. Como resultado de un proceso complejo y no lineal, recoge documentos de diversas personas y grupos de trabajo elaborados en diversos momentos del proceso, También se citan con frecuencia documentos anteriores. Esto, que podría tomarse como una “incoherencia” o “collage”, lo vemos más bien como una riqueza y como una muestra de las posiciones, los debates y niveles de discusión que se dan dentro del equipo de profesores. Algunos capítulos son apenas una primera propuesta para la discusión, otros son resultado de largos debates por parte de todo el profesorado, pero reflejan las contradicciones y planteamientos de nuestro proyecto, un proyecto que tiene un rico pasado que lo marca y lo proyecta también hacia el futuro.